El populismo de derechas acierta el diagnóstico —el sistema falló— y «pudre» la cura: pretende sanar al país matando al paciente, y nos pide aplaudir el veneno.
«El día que entendí la rabia»
No empecé entendiendo la rabia. Empecé temiéndola. En mis primeros años caminando territorios —llevo veintiocho— creía que bastaba con explicar bien las cosas para que la gente «entrara en razón». Me equivoqué de raíz.
Lo entendí una tarde, en un municipio del Catatumbo, hablando con un joven que vendía minutos en la esquina. Me dijo: «Profe, a mí los discursos bonitos me los han hecho toda la vida, y sigo aquí. Por lo menos el que grita duro no me trata de bobo». No me lo dijo con odio. Me lo dijo con una dignidad herida que yo no había sabido escuchar.
Ese diálogo sincero me dio una gran lección. La rabia de la gente no es ignorancia. Es memoria. Es el archivo acumulado de cada promesa rota, cada fila inútil, cada trámite humillante. Y quien llega a recoger esa rabia y a darle un enemigo con nombre y apellido, se gana un pueblo. No porque mienta mejor, sino porque al menos no finge que el problema no existe.
Esto me obligó a un giro doloroso: dejar de mirar al votante de la «franquicia» con desprecio ilustrado. Mark Lilla advirtió que el desprecio de las élites educadas hacia la gente común fue, en sí mismo, un acelerador del autoritarismo. La izquierda ilustrada también pagó caro creerse guardiana de la verdad.
Por eso «Esperanzía», para nosotros, no nace de tener la razón. Nace de tomarse en serio el dolor del otro antes de pedirle el voto. El que solo quiere corregirte, te pierde. El que primero te escucha, te teje.
Frase Del ArtEZano 1: La rabia del pueblo no es ignorancia: es memoria, el archivo de cada promesa rota que nadie tuvo la decencia de reconocer.
«Por qué la cura se volvió veneno»
Con lucidez: el populismo de derechas no triunfa porque mienta sobre el diagnóstico. Triunfa porque el diagnóstico es, en parte, verdadero.
Francis Fukuyama —el mismo que en 1989 celebró el triunfo de la democracia liberal— lleva dos décadas documentando su deterioro: clientelismo, captura del Estado por élites, decadencia institucional. Norberto Bobbio lo había advertido hace cuarenta años: el liberalismo prometió igualdad y entregó desigualdad; prometió deliberación y produjo captura corporativa; prometió ciudadanos activos y cosechó apatía. En ese «vacío» secular crecen los hombres fuertes del mundo. No son la enfermedad: son la fiebre que delata que el cuerpo ya estaba enfermo.
Pero aquí el viraje que cambia todo: acertar el diagnóstico no garantiza acertar la cura. Y la evidencia comparada es contundente. Bukele no resolvió la desigualdad estructural de El Salvador: concentró el poder y dejó al país más expuesto. Milei prometió destruir el Estado que fallaba y está demoliendo también el Estado que protegía a los más débiles. Orbán gobernó quince años y Hungría es hoy más desigual y menos libre que cuando llegó. En los tres, el diagnóstico era parcialmente correcto. La receta resultó veneno.
En 385 territorios comprobé la diferencia entre quien teje y quien concentra. Donde sembramos más de mil «semillas» de organización comunitaria, el poder se repartió y la dignidad creció.
Donde llegó el hombre fuerte a «arreglarlo todo» solo, la gente quedó más sola, esperando órdenes. El método importa más que la furia.
Frase Del ArtEZano 2: El populismo de derechas no miente sobre la herida: miente sobre la cura, y pretende sanar al enfermo matando al paciente.
Pregunta Del ArtEZano: ¿Te atreverías a ser de los pocos que, teniendo razones para la rabia, eligen tejer en vez de incendiar?
«El mocasín y el avión privado»
El golpe: el candidato que se presenta como el vocero de «los nunca», de los olvidados, lo hace — según ha documentado la prensa— con mocasines de lujo y avión privado. Y funciona igual. ¿Por qué?
Porque el espectáculo desplazó al argumento. La emoción reemplazó a la deliberación. No se vota un programa: se vota un mito. Timothy Snyder lo distingue con precisión quirúrgica: existe la «política de la inevitabilidad» —la ilusión liberal de que el progreso avanza solo— y la «política de la eternidad» —el mito del pasado glorioso, el pueblo puro y amenazado, el enemigo interno que lo explica todo. Cuando la primera promesa se rompe, y el liberalismo la rompió, el espacio lo ocupa la segunda sin pedir permiso.
Y aquí el dato que quema: este mito tuvo ensayo general en Colombia. En 2009 se proclamó que «el estado de opinión es la fase superior del estado de derecho» —la voluntad de masas por encima de los jueces y los contrapesos. Las cortes lo frenaron entonces. Pero el virus quedó en el ambiente. Hoy regresa más evolucionado: ya no teoriza el principio, lo practica con drones y pólvora.
Aristóteles lo dijo antes que todos: el propósito de la política es la «vida buena», no el espectáculo.
El show de la tarima está diseñado, con precisión, para que dejemos de hacernos esa pregunta.
Mensaje Del ArtEZano 3: Se presenta como vocero de los olvidados con mocasines de lujo y avión privado, y funciona: el espectáculo ya derrotó al argumento.
Pregunta Del ArtEZano: ¿Y si tu fascinación por el que «habla sin filtro» no es rebeldía, sino el aplauso que el poder más cínico necesitaba para entrar?
«El enemigo interno que nos desangra»
Toda «franquicia» del miedo necesita un enemigo interno: el migrante, el de izquierda, el periodista, el que piensa distinto. Lo necesita porque un pueblo unido no se gobierna por el terror. Solo un pueblo fracturado pide un amo.
Por eso la estrategia no es un accidente: es polarización deliberada. Levitsky y Ziblatt lo documentaron en Cómo mueren las democracias: estos líderes convierten la polarización en herramienta, no en consecuencia. Y desde adentro cooptan cortes, capturan fiscalías, asfixian a la prensa. La forma democrática sobrevive; el contenido muere.
Pero la «sangre» de un país también puede correr en sentido contrario. En 385 territorios vi a más de trescientos «tejedores» hacer lo que ningún algoritmo del odio puede deshacer: sentar en una misma mesa al que votó por uno y al que votó por otro, y descubrir que ambos quieren agua limpia, escuela cercana y un hijo seguro. El enemigo interno se desmonta cuando dos personas que «debían» odiarse se reconocen humanas.
La interdependencia es radical: si dejan caer al periodista incómodo, mañana no habrá quien cuente que te robaron el subsidio. Si dejan caer al líder social del otro bando, mañana no habrá quien defienda tu propio derecho. La libertad no se reparte por colores políticos. O nos cubre a todos, o no cubre a nadie.
Frase Del ArtEZano 4: Un pueblo unido no se gobierna por el terror; por eso toda «franquicia» del miedo necesita, antes que nada, fabricarte un enemigo interno.
Pregunta Del ArtEZano: ¿Qué pasaría si el «enemigo interno» que te enseñaron a temer fuera, en realidad, el único que defendería tu derecho cuando vinieran por ti?
«Tácticas Vivas ALPHA: sanar sin envenenar»
Si el diagnóstico es real pero la cura es veneno, nuestra tarea es ofrecer la cura que sí teje. El
«Sistema Operativo Vivo ALPHA» propone cinco huesos:
→ Reconocer la herida en voz alta. No descalifiques la rabia de quien la siente: nómbrala con él. «Tienes razón en estar harto» abre puertas que mil datos cierran. La escucha es la primera táctica.
→ Traducir rabia en organización. Convierte la queja en una acción concreta y local: una veeduría al presupuesto del barrio, una mesa de acueducto, una escuela de liderazg La rabia organizada construye; la rabia suelta solo busca a quién quemar.
→ Defender los contrape Conoce y nombra qué es una corte independiente, una fiscalía autónoma, una prensa libre. Lo que no se sabe nombrar, no se sabe defender. Explícalo en tu mesa familiar este fin de semana.
→ Tejer con el otro band Una conversación al mes con alguien que vota distinto. Sin convencer, sin ganar: solo reconocer. Cada puente que tiendes le quita un ladrillo al muro del enemigo interno.
→ Voto con memoria, no con mied Antes del 21 de junio, escribe tres cosas que esperas de un gobierno y tres que no aceptarías de ninguno. Vota desde esa lista, no desde el último video que te enfureció.
Estos huesos no piden heroísmo. Piden constancia. La cura que teje es más lenta que el veneno que concentra, pero es la única que no mata al paciente.
Frase Del ArtEZano 5: «Tienes razón en estar harto» abre puertas que mil datos cierran: la escucha no es debilidad, es la primera táctica de quien quiere tejer.
Síntesis y seguimiento colectivo
Recojamos. En el «corazón» entendimos que la rabia es memoria, no ignorancia. Con la «cabeza» vimos que el diagnóstico acierta pero la cura envenena, con evidencia de El Salvador, Argentina y Hungría. El «sistema nervioso» nos golpeó con el mocasín, el avión privado y el espectáculo del falso vocero y el ensayo del «estado de opinión». La «sangre» nos reveló que el enemigo interno es una fábrica del miedo. Y el «esqueleto» nos dio cinco huesos para sanar sin envenenar.
Esto exige vigilancia sostenida, porque el veneno actúa rápido y la cura, despacio. Anticipemos los obstáculos: vendrá la tentación de responder al desprecio con desprecio, vendrá el cansancio de tender puentes que el otro no cruza, vendrá la prisa de ganar la discusión en lugar de tejer la relación. A los tres se responde con rendición de cuentas entre «tejedores»: preguntarnos cada semana a quién escuchamos de verdad.
Principios Estratégicos Para Resultados Extraordinarios (4PExRE):
→ Profundidad: no rebatas el síntoma; atiende la herida que lo produj
→ Puente: cada conversación con el otro bando vale más que cien aplausos del propi
→ Paciencia: la cura que teje es lenta; el veneno que concentra es rápido; gana la lenta.
→ Propósito: recuerda siempre la pregunta de Aristóteles —¿esto construye la «vida buena» o solo el espectáculo?
Frase Del ArtEZano 6: La cura que teje es más lenta que el veneno que concentra; pero es la única que no mata al paciente que dice salvar.
Trascendencia
Un día nuestros hijos preguntarán qué hicimos cuando el miedo se vistió de salvación; que la respuesta sea que escuchamos la herida del otro y, en vez de incendiar, sembramos «Esperanzía» con las manos sucias de tanto tejer.
Frase Del ArtEZano 7: Que nuestros hijos cuenten que, cuando el miedo se vistió de salvación, nosotros elegimos tejer con las manos sucias en lugar de incendiar.
🔒 Sistema de Cierre ALPHA
La ventana se cierra: o tejemos la dignidad o la subastamos al mejor griterío.
Sin escucha que organice la rabia, el veneno regresa más camuflado.
Tu hueso decide.


1 Comment
Máximo José Polo Pérez 10 Jun 2026
Son interesantes los conceptos que maneja el columnista, que de aplicarlos se producirían mejoras significativas en nuestra sociedad.
Dejo en consideración del amable lector la tesis de Bonhoeffer:
La Teoría de la Estupidez de Dietrich Bonhoeffer sostiene que la estupidez es un defecto moral y social, no intelectual, siendo un enemigo del bien mucho más peligroso que la maldad absoluta. Redactada en sus famosas cartas desde la prisión de Tegel en 1943, esta tesis nació al intentar comprender cómo la sociedad alemana —una de las más cultas y científicamente avanzadas de su época— pudo ceder de forma masiva ante el control ideológico del régimen nazi. El análisis de Bonhoeffer detalla cómo la influencia social destruye el juicio individual mediante los siguientes mecanismos:
1• La Estupidez como un Fenómeno Colectivo y Adquirido no es congénita: Bonhoeffer aclara que la estupidez no se debe a un bajo cociente intelectual. Existen personas con mentes brillantes que actúan de manera estúpida en el ámbito público. Impacto del entorno: Es un estado mental que las personas adquieren bajo ciertas circunstancias sociales, habitualmente cuando forman parte de grupos grandes o masas conformista. Renuncia al pensamiento: El individuo aislado puede mantener la cordura, pero al integrarse en la masa, prefiere la comodidad de pertenecer antes que el esfuerzo de dudar.
2• La
Simbiosis entrevista el Poder Público y la Pérdida de Autonomía Infección sociológica: Bonhoeffer escribió que «todo fuerte aumento de poder en la esfera pública infecta de estupidez a una gran parte de la humanidad». Necesidad mutua: El autoritarismo político o religioso exige la sumisión del juicio crítico. En la práctica, el poder de los líderes abusivos se alimenta directamente de la ceguera voluntaria de sus seguidores. Uso de eslóganes: Al interactuar con alguien atrapado en este estado, Bonhoeffer notaba que no se hablaba con una persona autónoma, sino con consignas y frases hechas que se habían apoderado de ella.
3• Por qué la Estupidez es más Peligrosa que la Maldad Inmunidad a la razón: Al malvado se le puede combatir, denunciar o convencer mediante leyes y argumentos lógicos. Contra el estúpido, las razones no funcionan. Los hechos que contradicen sus dogmas simplemente se ignoran o se tachan de falsos. Satisfacción propia: La persona estática en su postura se siente moralmente recta, se irrita con facilidad ante la contradicción y se vuelve agresiva. Cómplice ideal: Al delegar su responsabilidad ética en el líder o la masa, el estúpido se convierte en una herramienta ciega capaz de cometer o validar crímenes atroces sin experimentar remordimiento alguno. La Única Vía de Escape,al ser un cautiverio moral, solo se puede vencer mediante un acto de liberación, no de educación. En la mayoría de los casos, una persona solo recupera su pensamiento crítico individual tras una liberación externa, como la caída del sistema coercitivo o el colapso del poder que la dominaba.
se puede aplicar directamente a la actual contienda de segunda vuelta presidencial en Colombia entre Iván Cepeda Castro (candidato del oficialista Pacto Histórico) y su rival Abelardo de la Espriella (de la derecha radical). En un escenario electoral altamente polarizado, no evalúa las capacidades intelectuales de los candidatos o votantes, sino cómo las estructuras políticas masivas y las emociones colectivas anulan el pensamiento crítico individual. La teoría se manifestaría en la actual campaña electoral a través de los siguientes ejes:
1. La «infección sociológica» por el auge del poder masivo
En esta elección, tanto el proyecto de continuidad de izquierda de Iván Cepeda como la propuesta de «mano dura» y nacionalismo de Abelardo de la Espriella apelan a pasiones colectivas profundas.Aplicación: El peligro radica en que los votantes de ambos extremos dejen de analizar críticamente los programas de gobierno sectoriales o los riesgos económicos de cada modelo, entregando su juicio de forma ciega a las directrices de su bloque político de preferencia.
2• El uso de eslóganes frente a los hechos (Inmunidad a la razón) El filósofo alemán advertía que el individuo influenciado por la masa ya no habla por sí mismo, sino que repite consignas prefabricadas. En la campaña: La proliferación de desinformación, las bodegas digitales y los videos falsos creados con Inteligencia Artificial denunciados en esta contienda son el combustible perfecto para la estupidez colectiva según Bonhoeffer. Cuando un elector se aferra a un dogma político, los datos objetivos o las rectificaciones institucionales del Consejo Nacional Electoral (CNE) simplemente se ignoran si contradicen su narrativa de grupo.
3• La complacencia moral y la polarización quien cae en la estupidez social se siente moralmente superior e inmune a la autocrítica. En el contexto de un «cabeza a cabeza» tan cerrado como el de Cepeda y De la Espriella: El votante estúpido (según la teoría): No ve en el contrincante a un compatriota con ideas diferentes, sino a una «amenaza absoluta» o un enemigo de la patria. Esto anula el diálogo propuesto por sectores de centro y empuja a la masa a validar discursos agresivos o medidas radicales con la convicción de estar defendiendo el «bien superior».La resistencia democráticaLa teoría concluye que la única forma de romper esta inercia es a través de un acto de liberación individual.
En el marco de los comicios colombianos, esto equivaldría a que el ciudadano rompa el lazo psicológico con la masa de su partido, ejerza un voto guiado por la racionalidad de las propuestas reales de los candidatos y exija debates públicos de ideas en lugar de la confrontación sistemática de consignas ideológicas.