CALIDAD DEL AGUA PLAYAS DE SANTA MARTA: ¡MENOS INDIGNACIÓN Y MÁS ACCIÓN!

Foto: Crédito @guillerodph

VERUZKA AARÓN TORREGROZA

 

Durante las últimas semanas Santa Marta ha sido protagonista de titulares en la prensa regional y nacional por cuenta de las denuncias que se han hecho publicas por parte de turistas que aseguran haber contraído infecciones en la piel producto del contacto con el mar en algunos sectores de la ciudad. Las denuncias escalaron hasta llamar la atención de la Procuraduría General de la Nación, quien el pasado 17 de julio ordenó evaluar la calidad del agua en las playas de la ciudad. Ante esta preocupante situación, en lugar de exigir claridad sobre el tema, la respuesta de algunos sectores gremiales locales ha sido ampararse en la indignación y el fomento de la narrativa de una supuesta campaña de desprestigio contra Santa Marta. Ningún escenario debe descartarse. Pero, en un caso como este, poco o nada se logra si las autoridades competentes no confrontan las denuncias con pruebas técnicas y científicas que acrediten las condiciones ambientales y sanitarias de nuestras playas.

 

Las dudas sobre la calidad del agua no son infundadas. Para empezar, estas surgen porque en la ciudad no se dan a conocer los resultados de mediciones periódicas que beberían hacerse para medir la calidad del agua. La última información de la que se tiene conocimiento fue publicada por el INVEMAR, “Diagnóstico y evaluación de la Calidad de las Aguas Marinas y Costera del Caribe y Pacifico colombiano, 2024”  en la cual se señala:  “ En enero del año 2024, el cálculo del ICAM mostró que en las estaciones de las zonas de Buritaca y Parque Tayrona se presentaron condiciones de calidad óptima y adecuada indicando niveles satisfactorios de calidad del agua. En contraste, la zona de Santa Marta, particularmente estaciones como Emisario 8, Marina – Bahía SMR, F. Manzanares, P. Rodadero, F. Gaira, F. Toribio y F. Córdoba registraron calidad del agua entre inadecuada y aceptable (Figura 8-4). Este deterioro de la calidad del agua está asociado con las altas concentraciones de ortofosfatos, nitratos, clorofila a, carbono orgánico total y coliformes termotolerantes, los cuales son indicadores de contaminación por vertimientos de aguas residuales domésticas, descargas urbanas y escorrentías provenientes de zonas agrarias y rurales.”

 

Agrega el informe además que “Esta situación que se presenta de manera recurrente, requiere atención por parte de las autoridades competentes, ya que representa un riesgo para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos (Reyes & Fontalvo, 2020), además de afectar negativamente el aprovechamiento turístico y recreativo de zonas emblemáticas como El Rodadero, así como las actividades portuarias y de transporte marítimo en el sector del Muelle de Cabotaje, sectores que dependen en gran medida de la calidad ambiental para su funcionamiento y sostenibilidad.”

 

Una de las fuentes de contaminación que destaca el informe son las aguas residuales domésticas.  En el caso de la Bahía de Santa Marta, esto se relaciona con las descargas del emisario submarino que allí desemboca, el cual, no cuenta con planta de tratamiento previo.  A esto se suma la falla de la EBAR NORTE, por la cual, el 10 de abril del año en curso, CORPAMAG le impuso a la ESSMAR y al distrito de Santa Marta, ordenó la suspensión inmediata de los vertimientos de aguas residuales al Mar Caribe en los puntos. Cabe decir que el Distrito informó que para la recuperación de esta estación se cuenta con una inversión de $31.891 millones aportados por Minvivienda. Se tiene conocimiento que desde 1998 esta estación no ha tenido una intervención integral.

 

En defensa de la ciudad algunos lideres gremiales han argumentado que las playas de la ciudad están certificadas por Blue Flag. Esta certificación internacional reconoce playas, puertos deportivos y embarcaciones de turismo sostenible que cumplen con altos estándares de calidad ambiental, seguridad, servicios y educación ambiental. Si bien es cierto que se cuenta con dicha certificación, lo que se omite aclarar es que solo dos playas de la ciudad cuentan con esta certificación: Bello Horizonte y Playa Blanca. Es decir, las playas cuya calidad del agua se cuestiona, no están certificadas.

 

Así las cosas, en nada contribuye que como sociedad tratemos de evadir la realidad, pero ante todo, la responsabilidad de exigir soluciones. Ante estos datos y denuncias, lo que queda por parte de las autoridades es ejecutar acciones concretas. Para empezar, presentar los resultados de evaluaciones recientes sobre la calidad del agua de las playas. Y, si el caso es que no se dispone de evaluaciones recientes, cuanto antes contratar la realización de estas. La demora perjudica.

 

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2 Comments

  • Máximo José Polo Pérez 23 Jul 2025

    Es verdad que varios balnearios como el caso de playa blanca y bello horizonte están plenamente certificados, no ocurre así con la bahía de Santa Marta, las autoridades locales como la ciudadanía no pueden caer en negación, si hay un problema lo sano es solucionarlo a tiempo no ocultarlo, puesto que con la negación se empeora el problema.
    Es imperativo que se tomen medidas urgentes para mitigar los riesgos por contaminación de las playas expuestas.
    Donde están los funcionarios de la gestión del riesgo del distrito?
    NECESITAMOS ACCIONES YA!!

  • Liliana Mercadal 25 Jul 2025

    Qué pena que playas tan hermosas estén contaminadas!!!

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