Foto: Parte de la planta desalinizadora donde se elimina la sal del agua mediante un proceso llamado ósmosis inversa.Credit…Emilio Parra Doiztua para The New York Times
En el marco de la conmemoración de los 500 Años de la fundación de Santa Marta, el presidente Gustavo Petro ha insistido en la instalación de plantas desalinizadoras como una alternativa para solucionar el déficit de agua potable en la ciudad. Se ha conocido que los gobiernos nacional y distrital avanzan en la estructuración del proyecto para la construcción de dos de estas plantas; una para Santa Marta y otra para el corregimiento de Taganga. Esta alternativa que para muchos es casi indiscutible, debería analizarse con cautela en la ciudad debido a los impactos que puede tener en la calidad del agua y la fauna marina de nuestras playas, el más importante recurso turístico de la ciudad. Expertos coinciden en señalar que esta costosa alternativa es un sistema al que las ciudades recurren después de agotar todas las fuentes de captación posibles, pero este no es el caso de Santa Marta. La iniciativa estaría financiada en mayor proporción por la Nación, pero aún se desconocen los estudios de su costo-beneficio. Dadas las complejidades financieras y ambientales, dependerá de la solidez de los estudios técnicos que, esta iniciativa no se convierta en un regalo envenenado.
El Secretario de Infraestructura distrital, Luis Felipe Gutiérrez, informó que visitó cuatro sistemas de desalación y sobre esto comentó: “La desaladora de la Universidad de Alicante; desaladora de La Marina Baja, situada en Mutxamel; conocimos una de las plantas más grandes que hay en Europa, como lo es Alicante I y Alicante II, las cuales producen en conjunto aproximadamente 122,500 metros cúbicos de agua al día.” Estas plantas utilizan la tecnología de ósmosis inversa.
Los impactos ambientales de la desalinización pueden ser altos e irreversibles en sus distintas etapas (captación, pretratamiento, desalación y post tratamiento) Pero sin duda lo más desafiante del proceso de todo el proceso es la disposición de la salmuera. “La salmuera de rechazo de las plantas de desalinización puede tener el doble de salinidad que el agua de mar” (Bleninger y Jirka, 2010). Esto además de otros contaminantes como agentes antiincrustantes, antiincrustantes, productos de corrosión, etc.

Desaladaroa-Obra de Captación
Entre los tratamientos para gestionar la salmuera están: descarga en aguas superficiales, inyección en pozos profundos, estanques de evaporación, y tecnologías avanzadas como la evaporación al vacío, y cristalización. El impacto ambiental va a depender del tipo método y su adecuada implementación.
La tecnología de osmosis inversa suele realizar una dilución (tratamiento más económico) de la salmuera y luego la dispone a través de un emisario submarino. Esta práctica es común, pero existen preocupaciones por impactos ambientales de la acumulación de este residuo en el lecho marino tales como: cambios en la salinidad del agua, alteraciones en la fauna y flora marina, y posibles efectos en la calidad del agua. En el Foro Marino de Ibiza (2023) se presentó el estudio “Análisis ecocriminológico de la salmuera sobre ecosistemas acuáticos: impactos sobre la Posidonia oceánica y búsqueda de soluciones desde la justicia restaurativa”, dirigido por el profesor de la Universitat Jaume I, Esteban Morelle-Hungría y de Pablo Serra-Palao, investigador en derecho medioambiental, y cuyo análisis se centró en la bahía de Talamanca. El documento apunta que “ […] estos vertidos pueden provocar “daños significativos” sobre el crecimiento y longitud de las hojas, apareciendo tejido necrótico, así como un aumento en la tasa de mortalidad. Además, la salmuera afectaría al resto de especies que habitan en las praderas de la posidonia.”

Zona afectada Bahía de Talamanca, Ibiza, Islas Baleares.
Crédtio foto: pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10873548/
Antes estas experiencias, es inevitable considerar los impactos ambientales y socioeconómicos que derivarían para una playa como Taganga con tantas riquezas coralinas y tan vulnerables, cuya población además, depende de la pesca y de la actividad turística. Esta complejidad se trasladará al trámite de licencia ambiental.
Por otro lado y a pesar de los avances tecnológicos incorporados en procesos de desalinización, un factor fundamental de estos es la alta inversión en energía que requieren. Según la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDR) el consumo energético de una planta desalinizadora de agua de mar por ósmosis inversa es de alrededor de 3 kWh/m3. Si el valor de un kWh en Santa Marta es de $1.200; producir 1 m3 costaría $3.600. Según la AEDR, “la distancia al mar, y de la cota en la que se sitúe la planta, también estos consumos pueden variar enormemente de una planta a otra.” Esto, solo es el consumo de energía para el procesamiento, pero las plantas tienen otros costos más que serían cargados a la factura del agua. Para una ciudad como Santa Marta, con tanta incertidumbre energética este es un reto enorme y costoso.
El periodo de construcción de una planta que produce más de 100.000 m3 al día es de 3 a 5 años, especialmente si requiere nueva infraestructura, obras marítimas o integración con redes eléctricas y de distribución de agua. Una planta de tratamiento de agua potable tradicional para esta misma capacidad se construiría en menor tiempo. Cabe preguntarse ¿cómo es que esta solución que se presenta como provisional para atender la crisis, es una opción más costosa en su construcción, con mayor tiempo de ejecución y más impactos ambientales que los de una planta de tratamiento de agua potable tradicional con la misma capacidad?
La ciudad necesita soluciones eficientes y definitivas, pero para llegar a la solución adecuada es necesario contar con de alternativas serias. Solo así la ciudad tendrá la certeza de seleccionar la mejor opción sobre la base de menos costos y más beneficios sociales, económicos y ambientales. Por tratarse de una ciudad que todavía dispone de fuentes de captación, es necesario considerar otras opciones antes de instalar y operar una planta desalinizadora en playas urbanas (Bahía de Santa Marta y Taganga), lo cual implicaría riesgos no solo ambientales sino de deterioro de actividades socioeconómicas como el turismo y la pesca.
La tarea de la sociedad civil ante esta propuesta de solución es velar porque se contraten estudios, diseños y factibilidad serios con firmas reconocidas y de amplia experiencia. de lo contrario, tenderemos que lidiar con los efectos irreversibles del veneno que para la planificación representa la deficiencia técnica.


3 Comments
Roberto de Jesús Montiel Rodríguez 6 Ago 2025
Desde hace más de 30 años, los profesionales de GESTIÓN HIDROLÓGICA S.A.S han planteado sistemáticamente el potencial hídrico e hidroenergético de las cuencas y corrientes de la Sierra Nevada. Los 3 ríos (Gaira, Manzanares y Piedras) que han abastecido tradicionalmente a Santa Marta tienen suficiente agua para seguir haciéndolo por más de 100 años. Hay que aplicar ingeniería inteligente, adaptativa a variabilidad climática, inclusiva y sostenible con el recurso y el ecosistema. Se ha planteado el proyecto AGUA ANCESTRAL PARA SANTA MARTA solución estructural fundamentada en redes neuronales e inteligencia artificial. Solución basada en la Naturaleza (SbN): siembra de agua, su cosecha, almacenamiento de excedentes de temporadas de precipitaciones, regulación, control de riesgo y amenaza de desbordes e inundaciones, hidrogeneración, recuperación de más de 16 mil Ha de bosque con especies nativas, producción de bonos carbono, reducción de gases de efecto invernadero, recuperación de suelos, no uso del acuífero contaminado (se somete a un plan de recuperación y regeneración de su despensa subterránea), promueve renaturalización de cauces urbanos de corrientes, fomenta el desarrollo de ciudad esponja, recarga de acuíferos y restablecimiento del paisaje, no consume electricidad-la produce, posee red de torres de agua urbanas, el agua potable llegará a cada hogar. La economía familiar se beneficia, desaparecen consumos por motobombas, albercas, tanques elevados y redes adicionales. Se ha presentado esta iniciativa a todos los actores comprometidos y es la que mejor relación costo-beneficio posee.
Roberto de Jesús Montiel Rodríguez 6 Ago 2025
Desde hace más de 30 años, los profesionales de GESTIÓN HIDROLÓGICA S.A.S han planteado sistemáticamente el potencial hídrico e hidroenergético de las cuencas y corrientes de la Sierra Nevada. Los 3 ríos (Gaira, Manzanares y Piedras) que han abastecido tradicionalmente a Santa Marta tienen suficiente agua para seguir haciéndolo por más de 100 años. Hay que aplicar ingeniería inteligente, adaptativa a variabilidad climática, inclusiva y sostenible con el recurso y el ecosistema. Se ha planteado el proyecto AGUA ANCESTRAL PARA SANTA MARTA solución estructural fundamentada en redes neuronales e inteligencia artificial. Solución basada en la Naturaleza (SbN): siembra de agua, su cosecha, almacenamiento de excedentes de temporadas de precipitaciones, regulación, control de riesgo y amenaza de desbordes e inundaciones, hidrogeneración, recuperación de más de 16 mil Ha de bosque con especies nativas, producción de bonos carbono, reducción de gases de efecto invernadero, recuperación de suelos, no uso del acuífero contaminado (se somete a un plan de recuperación y regeneración de su despensa subterránea), promueve renaturalización de cauces urbanos de corrientes, fomenta el desarrollo de ciudad esponja, recarga de acuíferos y restablecimiento del paisaje, no consume electricidad-la produce, posee red de torres de agua urbanas, el agua potable llegará a cada hogar. La economía familiar se beneficia, desaparecen consumos por motobombas, albercas, tanques elevados y redes adicionales. Se ha presentado esta iniciativa a todos los actores comprometidos y es la que mejor relación costo-beneficio posee. Posee linea de tiempo entre estudios especializados y construcción modular atractiva a la inversión y a séplica en otros puntos geográficos de similares condiciones.
Liliana Mercadal 7 Ago 2025
Es una discusión sumamente interesante. Plantas desalinizadoras versus plantas de tratamiento para potabilidad el Agua. En Uruguay, el gobierno anterior se proponía crear una planta desalinizadora en Arazati, ubucsds en el Depsrrsmento de Colonia ( proyecto Neptuno). El actual gobierno está estructurando las bases para crear una planta potabilizadora en una parte del Rio Santa Lucía. Por supuesto las opiniones son dispares, y los argumentos técnicos aún más.