SANTA MARTA 500 AÑOS: REACTIVAR UN POTENCIAL EN PAUSA

Créditos foto: https://www.vivecolombia.es/que-ver-en-colombia/santa-marta/

 

 

VERUZKA AARÓN TORREGROZA

 

Conmemorar 500 años de su fundación es una invitación implícita que nos hace la ciudad de Santa Marta a reflexionar sobre los muchos aspectos en que este hecho impactó el devenir de un territorio y sociedad moldeados a partir de la mezcla de visiones y culturas diametralmente distantes entre sí. Muchas cosas por rescatar a lo largo de una vasta experiencia de aciertos y desaciertos, no solo desde la gestión gubernamental, sino desde las apuestas socioeconómicas de los sectores privados, especialmente, durante el último siglo.

 

El mediado del siglo XIX y comienzos del XX, fue un periodo durante el cual tuvieron lugar profundas transformaciones políticas, sociales y económicas de orden mundial, las cuales, fueron determinantes para que naciones y ciudades implementaran estrategias para capitalizar las ventajas comparativas y competitivas de sus territorios. Santa Marta se ha destacado por un significativo potencial de su territorio desarrollado a medias. Pero, entonces ¿qué pasó? ¿En qué momento y qué decisiones llevaron a que ese potencial quedara en pausa? Parafraseando a nuestro Nobel, García Márquez nos preguntamos: ¿Tendremos una segunda oportunidad sobre la tierra?

 

LA GRAN OPORTUNIDAD PERDIDA

Con atributos territoriales suficientes para garantizar un destacable desarrollo económico, Santa Marta vio truncado este camino por tres grandes desaciertos: no conectar mediante la vía férrea el puerto de Santa Marta con el río Magdalena, apostarle económicamente al monocultivo del banano y permitir que la ciudad haya sido despojada del Parque Tayrona, su mayor atractivo turístico natural.

 

Se nos pasó el tren

Autores como Camacho Roldan y Joaquín Viloria, coinciden en destacar que la decisión de conectarse con el Río Magdalena a través de la vía férrea fue determinante para marcar el ritmo del desarrollo y competitividad entre Santa Marta y Barranquilla. Barranquilla con menos condiciones portuarias que Santa Marta, adelantó esta gestión con tres décadas de anticipación que Santa Marta. Cuando Santa Marta quiso intentarlo, la Compañía Frutera de Sevilla (CFS) a cargo del tramo corredor férreo existente, desestimó la importancia de este proyecto por no ser de interés para su negocio. Así, se impuso la postura de dicha empresa, apoyada por el silencio cómplice de lideres políticos y empresarios locales de la época, quienes no se atrevieron a defender los intereses de la ciudad.

 

Ferrocarril de Santa Marta

Créditos foto: https://fundacionmagdalena.blogspot.com/2010/12/el-ferrocarril-de-santa-marta.html

 

La oportunidad de que Santa Marta se convirtiera en una potencia portuaria y comercial quedó en pausa, a pesar de que para la época, su dinámica económica en el contexto nacional era equiparable hoy con la de Medellín (ver Gráfico 1. Ingresos de las Aduanas de 1855 a 1871) . Una vez ganó este pulso, Barranquilla se convirtió en el destino del éxodo empresarial proveniente, en especial, de Santa Marta: familias y grupos económicos fueron tras el potencial que esta ciudad ofrecía.

 

 

Como se observa en el Grafico 1., el registro de ingresos de Aduana denota que durante el periodo 1855 a 1872, Santa Marta, lideraba el comercio internacional en el Caribe colombiano. Esta tendencia cambió abruptamente a partir de 1872: “[…] ante el repunte de Barranquilla, gracias a la unión de su puerto con el río Magdalena mediante la construcción del ferrocarril de Sabanilla en 1871.” (Zúñiga A., La Santa Marta del Siglo XX: Significado Histórico de su Arrabal Tardío).

 

Economía basada en monocultivo enclave

Trabajador de la United Fruit Company, 1913

Créditos foto: /www.wikiwand.com/es/articles/Masacre_de_las_bananeras

 

Paralelo a las transformaciones mundiales (siglos XIX-XX), la economía de Santa Marta despuntaba como una economía orientada a la agricultura y el comercio. Pero fue la producción agrícola la que más auge alcanzó a través del cultivo del banano con la llegada de la CFS. Si bien, este auge reflejaba eficientes cifras de exportación, su impacto en la economía y en el desarrollo del territorio, no fue tan exitoso en términos generales para la población local: la riqueza generada quedaba en manos de las élites extranjeras y de unos pocos locales. El carácter enclave del monocultivo del banano ha sido un aspecto ampliamente demostrado y documentado por diversos autores. Sin embargo, al lesivo impacto que generaba esta producción extractiva en la economía samaria, se le sumaron: la influencia política que tenía la CFS en el nivel local y nacional y el pobre liderazgo de los políticos de la ciudad.

 

Dado que las elites encontraron en la actividad bananera una zona de confort económica, no fue de interés para estas articular y gestionar una visión colectiva de ciudad. Esto contribuyó en gran parte al rezago de Santa Marta en la carrera por atraer inversión nacional y extranjera frente a ciudades con menos ventajas comparativas.

 

La salida de la Compañía Frutera de Sevilla se produjo en 1966. Propio de los resultados de este modelo productivo extractivo, a Santa Marta, no le quedó más camino que comenzar a reestructurar su economía prácticamente desde cero.

 

A finales del siglo XX, a partir de las características paisajísticas, naturales, culturales e históricas de la ciudad, y en el marco de tendencias mundiales que estimulaban la economía del ocio, basado en el turismo, se vislumbra el potencial de la ciudad como un destino nacional e internacional. En este contexto, para competir en el mercado mundial la ciudad disponía de un gran atractivo y referente nacional: el Parque Tayrona. Sin embargo, vuelve a jugar un papel importante la falta de liderazgo local.

 

Despojan a Santa Marta de su principal atractivo turístico: el Tayrona

 

 

Documento Concepto de Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales sobre conveniencia de declaratoria de parques naturales tres zonas del departamento del Magdalena.

 

En 1968, Santa Marta fue despojada del Parque Tayrona, sin que hasta ahora gobernantes, ni lideres políticos, sociales y/o gremiales hayan manifestado interés de defender este patrimonio, o al menos, reclamar para la ciudad alguna compensación económica.

 

 

Las cifras no mienten, el Parque Tayrona, es hoy el segundo parque natural más visitado en el país, con un total de 637.534 visitantes en 2023 (40.5% del ingreso nacional). A partir de registro y el promedio del derecho de entrada (oscila entre $35.000 y $92.000) se estima que el Parque tiene un ingreso anual aproximado de $40.000 millones.

 

Imágenes del deterioro de la infraestructura turísitica del Parque Nacional Natural  Tayrona

Créditos foto: www.voxpublica.com.co

 

Santa Marta, poco o nada percibe de esto. Lo que si percibe la ciudad, es el deterioro de la seguridad de esta vasta extensión de área y el de su infraestructura turística debido a la baja inversión que se destina a esta. Sus ingresos han ido a parar en gran parte al bolsillo de los concesionarios, cuyos contratos, se diseñan con generosas ganancias y baja inversión. Una baja porción de estos recursos se destina a una bolsa común que subvenciona el mantenimiento de otros parques.

 

Vale destacar que el costo de que Santa Marta haya sido despojada del Parque Tayrona no es equivalente al ingreso que se recauda por sus entradas. La dimensión de la perdida es mucho mayor y solo puede calcularse al considerar que la ciudad dejó de captar económicamente por no desarrollar las 13.000 hectáreas de terreno a lo largo de 14 kilómetros de playa que dicho parque comprende. Para tener una idea del valor de la perdida, podemos plantear lo que habría generado la alternativa de desarrollo inmobiliario de alto nivel de este sector. Solo por concepto de impuesto predial, si consideramos su potencial de ocupación, actualmente esta área podría generar una suma cercana a $300 mil millones y alrededor de 55.000 empleos formales y permanentes. El costo de la conservación del Parque Tayrona no debería significar el sacrificio económico de Santa Marta; si el país quiere disfrutar de este, debe estar dispuesto a compensar a nuestro territorio.

 

OPORTUNIDADES QUE A SUS 500 AÑOS SANTA MARTA NO DEBE DESAPROVECHAR

A pesar de los errores históricos, para el territorio samario todavía hay oportunidades. Pero estas no se materializarán sin que antes exista una visión colectiva que aúne esfuerzos. Entre las oportunidades para destacar: revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) “Santa Marta 500 Años”, gestionar ante la Nación la compensación por haber despojado a la ciudad del Parque Tayrona y el posicionamiento de la ciudad como destino turístico internacional.

 

Exigir compensación a la Nación compensación por despojo del Parque Tayrona

El Parque Tayrona debe ser una prioridad para Santa Marta. No es posible guardar silencio ante el abuso que cometió la Nación al despojarle de su principal atractivo turístico, sin considerar una compensación por lo que esta podría haber obtenido al gestionar el desarrollo y aprovechamiento económico de esta área. Se entiende que el país quiera conservar este patrimonio natural con el fin de disfrutarlo, pero no es justo que el costo de esto, deba asumirlo exclusivamente Santa Marta.

 

El costo de esta oportunidad perdida se traduce en el número de empleos e ingresos fiscales que la ciudad dejó de generar. Que la Nación compense a la ciudad de Santa Marta por este despojo, debe ser propósito que convoque a todos los lideres de la ciudad.

 

La tarea que debe asumir el gobierno local y/o la sociedad civil representada en sus distintas organizaciones, es determinar a través de un estudio serio el costo de oportunidad que ha significado para la ciudad la perdida del área del Tayrona. Si hoy el Estado aceptara compensar a Santa Marta por esta área, no se sabría cuánto exigir. Este dato estamos en mora de conocerlo, no solo para reclamar justificadas compensaciones ante la Nación, sino para darnos una idea de la magnitud de los beneficios socioeconómicos que la ciudad ha dejado de percibir. En esto, deben considerarse los ingresos que por concepto de las actividades turísticas e impuestos que en un kilómetro de playa pueden generarse.

 

Revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) “500 Años”

La revisión del POT, es una tarea de fondo. Esta revisión debe tener como fin corregir las falencias con las que fue formulado y adoptado el POT. Tal y como esta, el actual POT expone a la ciudad a un desarrollo urbano precario debido a las inconsistencias normativas, y en algunos casos, la ausencia de estudios técnicos que soporten decisiones de inversión, expansión y densificación que allí se determinaron. La calidad técnica del POT es definitiva para la competitividad de los sectores y el mejoramiento de la calidad de vida de su población.

 

Traslado del Aeropuerto Simón Bolívar de Santa Marta

Fuente: Plan Maestro Aeroportuario de Santa Marta

 

En cuanto a equipamientos, la decisión de mayor impacto para el desarrollo urbano es el traslado del aeropuerto Simón Bolívar de Santa Marta. Este equipamiento abarca 41 hectáreas ubicadas sobre la franja costera, que hoy están consideradas como parte del área de mayor valorización de la ciudad.

 

Al trasladar el aeropuerto, la ciudad liberará una significativa porción de suelo con el fin de que esta sea desarrollada como un nuevo centro turístico. Este desarrollo impactará positivamente los sectores sociales y económicos durante sus etapas de construcción y operación. La etapa de construcción (estimada entre 8-10 años), además de una gran demanda de materiales, generaría nuevos ingresos fiscales (impuestos y licencias) y la subsecuente creación de empleos a partir del desarrollo de infraestructura de servicios públicos e inmuebles destinados a la recreación y segunda vivienda.

 

En este lote podrían construirse en primera línea de playa 10 hoteles de 250 habitaciones, lo cual, en términos de empleos sería significativo, pues se calcula que por habitación se crean 1.5 empleos directos y 3 indirectos. Las nuevas construcciones generarán a su vez el aumento de la base gravable de ingresos fiscales (impuesto predial e Industria y Comercio), recursos disponibles para invertir en la oferta de servicios urbanos.

 

Fuente: Sociedad NASIB, Aeropuerto Simón Bolívar

 

La operación de una nueva oferta de infraestructura y servicios turísticos reforzará la posición de dicho sector como principal sector de la economía local y como una de las principales apuestas del Gobierno Nacional para la transición de la economía fósil a la economía descarbonizada.

 

Continuar Ejecución del Plan vial del Norte

Créditos foto: www.elheraldo.co/magdalena/2016/09/30/doble-calzada-ye-de-cienaga-santa-marta/

 

La continuidad de la ejecución del Plan Vial del Norte es fundamental para articular social y económicamente a la ciudad. Algunas de las obras que quedaron pendientes por desarrollar en el marco de dicho plan son: construcción (tramos urbanos) de vías paralelas a los corredores de la doble calzada (Ye de Ciénaga-Santa Marta), transversales entre esta y la Vía al Puerto (Alcatraces-Intersección 11 de Noviembre). Sin embargo para que estas y otras obras sean posibles, la ciudad debe comenzar a incluir las franjas de reserva para ampliación de calzadas tanto para la articulación urbana como interregional.

 

LOS GRANDES ESCOLLOS

Gestionar las oportunidades que permitirán allanar el camino para el posicionamiento de la Santa Marta como destino turístico, requiere contar de antemano con infraestructura de servicios públicos para habilitar el desarrollo y competitividad del territorio. Entre estas, se tiene clara la necesidad de mejorar y ampliar la cobertura de servicios de agua y alcantarillado (aguas residuales y pluvial), sistemas básicos no solo para mejorar la calidad de vida de la población, sino para atraer la inversión en los sectores productivos del territorio.

 

EL CAMINO PARA AVANZAR

El cumulo de estas acciones requieren un soporte técnico a través de consultorías de alto nivel; hasta ahora, las grandes ausentes en la gestión del territorio. Si la visión de ciudad no es acompañada de proyectos estructurados por firmas serias y con trayectoria consolidada, seguiremos en el circulo vicioso de no resolver problemas fundamentales por falta de financiación y no acceder a financiación por la baja calidad técnica de los proyectos.

 

El éxito de las ciudades en el mundo no se mide por el potencial de sus atributos sino por la eficiente gestión de estos. Santa Marta no puede seguir arrullando la incompetencia de su gestión público-privada con el sofisma de “La magia de tenerlo todo”. Si se busca generar competitividad y riqueza, no podemos seguir apostándole a la magia sino a la visión, la articulación y el esfuerzo colectivo.

 

Nada de lo anterior, será posible si no se aúnan los esfuerzos de gremios económicos, academia, sectores políticos, medios de prensa, organizaciones profesionales y ciudadanía en general. Producto de gran alianza social deberían salir fortalecidos aspectos como el sentido de pertenencia de los samarios hacia su ciudad, la cultura y el ejercicio de la veeduría y control ciudadano hacia la gestión pública.

 

 

Comparte:

1 Comment

  • www.lvfnb.com 6 Ago 2026

    To be fair, finding reliable info on investing is not easy nowadays.
    Glad I found this post. Quite informative and objective.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otros artículos:

VOX_B-01

Todos los derechos reservados © 2025