MOVILIDAD EN SANTA MARTA: ESPEJO DEL DESORDEN DE LA CIUDAD

 

 Por: VERUZKA AARÓNT TORREGROZA

veruzkaaaron.t@gmail.com

 

El gobierno de la ciudad de Santa Marta en su Plan de Desarrollo  “Santa Marta 500+”, estableció como una de sus prioridades la movilidad de la ciudad a través del programa: Hacia un Sistema de Movilidad Multimodal, Segura; eficiente y Moderna. Este propósito es coherente con la realidad de una ciudad que durante los últimos años ha sufrido un progresivo deterioro de la movilidad urbana reflejado en una mayor congestión vehicular, el aumento de los tiempos de desplazamiento, una insuficiente y en mal estado infraestructura vial, la proliferación de vehículo no regulados, la baja capacidad del transporte público, una deficiente señalización vial, la invasión de espacios públicos, la baja educación vial y pobre cultura ciudadana. La movilidad se ha convertido en un espejo que refleja, sin filtros, el desorden con el que ha crecido la ciudad. No obstante, lo que dicta el Plan de Desarrollo, en la práctica este gobierno no ha considerado que la magnitud del problema demanda estudios técnicos serios y actualizados que orienten la formulación de una estrategia de movilidad robusta, capaz no solo de enfrentar las dificultades actuales, sino también de anticipar las necesidades que impondrá el crecimiento urbano de la ciudad.

 

Santa Marta se promociona como un destino sostenible y competitivo; sin embargo, la realidad evidencia una ciudad atrapada en trancones interminables, con un transporte caótico y una infraestructura que no alcanza a responder a la demanda. Esta condición ha impactado de manera negativa múltiples dimensiones de la vida urbana, entre ellas: la seguridad vial, la eficiencia del transporte, la competitividad económica y, en general, la calidad de vida de la población.

 

En cifras el deterioro de la movilidad de Santa Marta se refleja a través de indicadores como la tasa de accidentalidad. Según el Informe del Observatorio Estadístico de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en siniestros de tránsito, Santa Marta, se ubicó como la tercera de mayor tasa de accidentalidad en el Caribe en agosto/2025.

 

Pese a la importancia de la movilidad y de los compromisos expresados, el actual gobierno no presenta resultados concretos. Los pocos anuncios realizados se refieren a proyectos inconexos y de impacto muy limitado frente a la magnitud del problema. Un ejemplo de ello es la apuesta central en el programa “Transformando Mi Barrio”, el cual, si bien constituye un avance para la accesibilidad en sectores históricamente rezagados, su alcance se queda corto al no integrarse a una red vial renovada. Las nuevas calles terminan descargando el tráfico en los mismos corredores que, desde hace más de 40 años, soportan el flujo principal de la ciudad sin haber sido modernizados.

 

Este tipo de intervenciones debería formar parte de un plan estratégico de movilidad que incorpore la creación o ampliación de corredores estructurantes, con el fin de reducir la congestión y mitigar el colapso en nodos críticos como La Lucha, Mamatoco, la Avenida del Río o la Avenida del Libertador. En cambio, se han desarrollado obras que, por sus decisiones de diseño, lejos de ofrecer soluciones han agravado la situación. Tal es el caso de la vía alterna Mamatoco–Puerto y las rotondas de Mamatoco, La Piragua y carrera 4ª de El Rodadero, las cuales, en lugar de resolver los conflictos viales, han generado nuevos cuellos de botella.

 

La única obra anunciada por este gobierno como aporte a la descongestión vial es la conexión entre la Troncal del Caribe y la Avenida del Río. En junio de 2024, el alcalde Pinedo afirmó: “Tenemos los recursos definidos para la vía que viene desde la Universidad y atraviesa a la Avenida del Río. Yo diría que esa obra debería estar comenzando en un mes o mes y medio; si el secretario de Infraestructura, Luis Felipe, se pone pilas, comenzamos con la obra de la Universidad y mostramos resultados a todo el Distrito”. Esta obra sigue sin materializarse.

 

La limitada visión de ciudad de esta administración ha seguido el enfoque de gobiernos anteriores al desconocer del aporte del Plan Vial del Norte a la planificación de la movilidad urbana. Pareciera han olvidado que, gracias a dicho plan, Santa Marta logró ordenar el tránsito sobre los corredores Ciénaga–Santa Marta, Alcatraces–Mamatoco y Gaira–La Lucha. En este plan quedaron diseñadas soluciones estratégicas como las vías secundarias para conectar las comunidades ubicadas a lo largo de los corredores urbanos, las transversales entre la doble calzada Ye de Ciénaga–Santa Marta y la Vía Alterna al Puerto (Alcatraces–Mamatoco). Casi dos décadas después, estas obras siguen siendo no solo pertinentes, sino urgentes para que sean incluidas en el Plan de Ordenamiento Territorial de la ciudad.

 

Se demuestra una vez más, que la ausencia de soluciones a los principales problemas de Santa Marta no ha obedecido a la falta de recursos, sino a la incapacidad técnica y a la reducida visión estratégica de sus gobiernos.

 

Comparte:

2 Comments

  • Liliana Mercadal 10 Nov 2025

    Excelente!!! Como ya nos tienecacostumbrados

  • Liliana Mercadal 10 Nov 2025

    Excelente artículo. Cómo ya nos tiene acostumbrados la redactora, explicita en el mismo, los problemas reales y la necesidad de que las autoridades asuman un compromiso frente al mismo. El tema de la movilidad aqueja también a la ciudad de Montevideo (Uruguay). El parque automotriz ha crecido muchísimo y muchas de las arterias requieren reparaciones y aggiornamiento

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otros artículos:

VOX_B-01

Todos los derechos reservados © 2025