Piedad Urdinola, directora DANE. Foto Colprensa.
Por: VERUZKA TATIANA AARÓN TORREGROZA
veruzkaaaron.t@gmail.com
El DANE es la entidad encargada de la producción, difusión y administración de las estadísticas oficiales, así como de promover la consolidación del Sistema Estadístico Nacional. Su autonomía técnica y operativa para realizar sus funciones le ha merecido ser reconocida como una de las entidades de mayor credibilidad dentro de la institucionalidad colombiana. En el año 2023 este carácter de independencia que parecía haberse fortalecido mediante la Ley 2335 «Por la cual se expiden disposiciones sobre las estadísticas oficiales en el país«, comienza a ponerse en duda por parte de expertos y algunos sectores gremiales. Las inquietudes van desde el conducto regular seguido para informar datos relevantes para la economía hasta la veracidad de datos entregados. Se trata de una de las entidades más estratégicas sobre las cuales recae no solo el soporte de la planeación territorial y el diseño de políticas públicas, sino la responsabilidad de ser fuente fundamental para la toma de decisiones riesgosas tanto para el Estado como para la inversión nacional y extranjera en el país.
Han sido varios los cuestionamientos y todos tienen en común haberse dado a partir de la llegada de la actual directora Piedad Urdinola. Entre los cambios introducidos uno de los más cuestionados ha sido la reducción de la publicación de microdatos (cifras desagregadas que sirven de insumo para la información que reporta el DANE) desde el año 2023. Expertos de organizaciones gremiales como ANIF y Fedesarrollo, y la ANDI, aseguran que la falta de esta información dificulta la verificación y análisis independiente de algunos datos económicos claves como el Producto Interno Bruto, pobreza y productividad (PIB).
Otro cambio ha sido de tipo metodológico, lo cual para el dato de pobreza ha sido muy ruidoso. Según el comité de expertos ad honorem creado por el mismo gobierno Petro, este dato “arrancó con falencias en sus estándares de calidad, diseño metodológico o fallas en la seguridad de los datos” (Portafolio). A esto se suma la suspicacia suscitada por la publicación de este dato en fecha posterior a la habitual, pero casualmente tres días antes del discurso instalación del Congreso por parte del presidente Petro. Esto a la luz de la ley 2325 de 2023 podría haberse constituido en una violación al principio de CONFIDENCIALIDAD ESTADÍSTICA. El dato publicado por el DANE está demás advertir, era en favor del gobierno.
En diciembre de 2024, el nuevo cuestionamiento recayó sobre la cifra de productividad, la cual es uno de los criterios fundamentales en el debate del salario mínimo entre el gobierno nacional y gremios económicos. La ANDI, Fedesarrollo y ANIF señalaron que “Estas cifras contrastan significativamente con el contexto económico nacional actual.” Esto, motivó que los gremios solicitaran un análisis más detallado que permita resolver las dudas por la diferencia entre los indicadores macroeconómicos y la cifra reportada por el DANE. En defensa de la entidad, la directora Urdinola manifestó que en el caso puntual de la Productividad Total de los Factores (PTF), el DANE ha implementado la misma metodología desde 2021 sin presentar cambios ni variaciones. En efecto, el dato revelado por el DANE justificó ampliamente el aumento salarial.
Tras un ajuste en los datos de 2023, el DANE reveló el pasado 25 de julio, la cifra de pobreza monetaria del año 2024. En este dato oficial el DANE señala que la pobreza monetaria bajó a 31,8%, lo que equivale a 1,2 millones de personas menos frente a 2023. El presidente Gustavo Petro no dudó en celebrar este resultado a través de su cuenta X: “Hemos reducido el porcentaje de población pobre al más bajo de la historia estadística desde el 2012. Son cerca de 2.600.000 personas que hemos sacado de la pobreza desde los datos del último año del gobierno de Duque. Y hemos logrado sacar 1.000.000 de personas de la pobreza extrema desde el gobierno de Duque.”
El intento de Petro por abonar este resultado como mérito de su Gobierno dio lugar a críticas de varios sectores y expertos como Juan Daniel Oviedo (exdirector del DANE), quien señaló “Es muy triste que el Presidente salga a decir que los resultados de menos pobreza se deben a su Gobierno, cuando en realidad fue a pesar de su Gobierno. […] “Entre 2022 y 2023 la pobreza bajó por efecto de las remesas, y entre 2023 y 2024 la disminución de la pobreza se dio a pesar de que los más pobres se empobrecieron más”.
A lo anterior se suman análisis de expertos consultados por medios como EL País de España, los cuales al analizar en detalle las cifras identifican “[…] que la franja más vulnerable, el 20% de la población más necesitada, fue la que menos vio crecer sus ingresos per cápita y, debido a las falencias en los programas sociales del Ejecutivo, las ayudas redujeron ese aumento en -1,68%. […] ¿Qué ha sucedido con el 20% de colombianos con menores ingresos? Al despiezar los datos, diversos expertos han alzado la voz para subrayar que las ayudas oficiales no los han beneficiado. Los subsidios han ayudado a sectores mejor posicionados en la larga fila de la precariedad. https://elpais.com/america-colombia/2025-08-10/la-pobreza-cae-en-colombia-pese-a-las-politicas-sociales-del-gobierno-y-a-algunas-dudas-estadisticas.html
La pérdida de la confianza en esta entidad no es cosa menor. No es conveniente para nadie que los gobiernos de turno ejerzan presiones ni manipulación. Tal vez sea el momento para considerar en la arquitectura institucional la conveniencia de que esta entidad esté por fuera del control del gobierno (para todos los casos) y garantizar una real y efectiva independencia. La producción y divulgación de estadísticas oficiales del país no puede quedar sujeta a actos de fe.

