ALCALDE, SEPA USTED QUE VA DESNUDO

 

La fábula de “El traje nuevo del emperador” muestra a un rey engañado por estafadores y pusilánimes colaboradores que le hacen creer que viste un traje invisible. Nadie se atreve a decir la verdad por miedo, hasta que un niño señala que el rey está desnudo. Esta parece ser la situación en la que se encuentra el Alcalde Carlos Pinedo, quien se expresa como alguien ajeno a la realidad de la ciudad que gobierna. Lo grave de esto es que en lugar de procurar aterrizar en la realidad y gestionar soluciones serias a problemas, el alcalde, gradúa de enemigos a quienes denuncian su incompetencia. Así lo dejó ver en días pasados cuando en uno de sus recorridos preguntaba a uno de sus asesores: “Jurídicamente cómo atacamos a esas personas, periodistas, lo que sea, que vienen a hacerle daño a la ciudad, esto debe ser un tema de todos, que se inventan vainas.” https://www.instagram.com/p/DWrxnUokYXV/?igsh=MW82Yzk5anM4em5mbg== Estas palabras causaron indignación en varios sectores, por lo cual, el alcalde intentó en otro evento público, aclarar: “Hace unos días me estaban malinterpretando. Entonces me cogieron a mí que yo y que la prensa, yo soy amigo de la prensa, […] y lo que dije fue que había unos enemigos de Santa Marta, hay algunos que se las tiran y que de periodistas, […] pero no lo son, porque llegan a inventar cosas, a decir que nuestras aguas están contaminadas, que hay alcantarillas que se están rebosando, cuando no es así. […] https://www.instagram.com/reel/DW2ZfDxiYRx/?igsh=eno2OHJ6ejg2bHM5 Estas aseveraciones del alcalde deben analizarse a la luz de los hechos que los contrastan.

 

A través de su pretendida aclaración, el alcalde no solo no aclaró, sino que terminó por oscurecer aún más cualquier viso de transparencia en sus intenciones. Según la Real academia Española ”atacar” se define como:  Acometer, embestir con ánimo de causar daño. Así, las palabras del alcalde no pueden interpretarse de otra manera que como un claro mensaje de su interés en “silenciar” a la prensa. Lejos de rectificar o matizar sus primeras palabras,  en su segunda declaración reafirmó  una postura que resulta inquietante en una ciudad en donde reina la criminalidad. Tampoco tiene explicación que pretenda utilizar el aparato institucional de la Alcaldía Distrital para embestir a quienes se atrevan a denunciar todo lo que la ciudad padece.

 

Sin embargo, lo más alarmante en las declaraciones del alcalde es la negación a una cruda realidad que rebosa en medio de las grietas de su gobierno: la agudización de la crisis del sistema de alcantarillado y la contaminación del agua de algunas playas de la ciudad. Al parecer, el alcalde no se ha dado cuenta que va desnudo!

 

El deterioro que refleja la ciudad es inocultable. En lugar de destinar recursos y tiempo para perseguir judicialmente a quienes lo denuncian, el gobierno debería dedicarse a desarrollar acciones para brindar soluciones serias y definitivas a los problemas de la ciudad.

 

El alcalde podría haber pedido rigurosidad en las denuncias que se publican. En lugar de esto, pretende dictar la línea editorial de los medios. Eso lo puede hacer con aquellos a quienes les paga cientos de millones de pesos a través de “planes de medios” (consultar en el Secop II) pero no con el periodismo independiente que sustenta cada una de sus denuncias con datos y no con relatos.

 

Si al alcalde le interesara que se hable con transparencia y verdad sobre problemas de la ciudad, respondería con datos serios y concretos. Datos como los revelados en el último informe del que se tiene conocimiento publicado por el INVEMAR, “Diagnóstico y evaluación de la Calidad de las Aguas Marinas y Costera del Caribe y Pacifico colombiano, 2024”. En este se señala:  “En enero del año 2024, el cálculo del ICAM mostró que en las estaciones de las zonas de Buritaca y Parque Tayrona se presentaron condiciones de calidad óptima y adecuada indicando niveles satisfactorios de calidad del agua. En contraste, la zona de Santa Marta, particularmente estaciones como Emisario 8, Marina – Bahía SMR, F. Manzanares, P. Rodadero, F. Gaira, F. Toribio y F. Córdoba registraron calidad del agua entre inadecuada y aceptable (Figura 8-4). Este deterioro de la calidad del agua está asociado con las altas concentraciones de ortofosfatos, nitratos, clorofila a, carbono orgánico total y coliformes termotolerantes, los cuales son indicadores de contaminación por vertimientos de aguas residuales domésticas, descargas urbanas y escorrentías provenientes de zonas agrarias y rurales.”

 

También debería el alcalde presentar los datos para desmentir fallos Judiciales como el de la Corte Constitucional, que en su Sentencia T-290 de 2024, documenta la situación crítica en el sector Los Cocos del barrio Bellavista, reconociendo el desbordamiento intermitente de aguas residuales. En esta “la Sala concluyó que ESSMAR E.S.P. y el Distrito de Santa Marta han vulnerado los derechos a la salud, a la intimidad y a la vivienda digna de los actores, debido a que, pese a la existencia de un problema persistente de desbordamiento de las aguas del alcantarillado, no habían adelantado las acciones necesarias para resolverlo, sino que se habían limitado a desarrollar acciones coyunturales de mitigación y de limpieza. En concreto, no se había hecho lo necesario para restablecer el correcto funcionamiento de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales, sección norte.”

 

Sin ser periodista, oficio que tiene todo mi respeto, pero sí desde mi condición de columnista, he publicado denuncias ante decisiones cuestionables no solo de la actual administración sino de sus predecesores. Con la autoridad que me da mi independencia, puedo asegurar al alcalde y a los samarios que los enemigos no son quienes denuncian y exponen la crítica realidad de la ciudad. Todo lo contrario, Los enemigos están en otro lugar.

 

Enemigos aquellos que, desde posiciones de poder político y económico, abusan sistemáticamente de las precarias condiciones de Santa Marta.

 

Son quienes, mediante “jugaditas legales”, contratan empresas de garaje para diseñar instrumentos de planificación hechos a la medida -verdaderos trajes de sastre- que terminan beneficiando a socios políticos y financiadores de campañas.

 

Enemigos de la ciudad son los cabildantes que aprueban facultades sin los debidos soportes técnicos, renunciando a su deber de control político.

 

Enemigos son también los gobernantes que, a través de obras inconclusas, siniestradas o con sobrecostos, han convertido a Santa Marta en un santuario de elefantes blancos que drenan los recursos públicos y frustran el desarrollo.

 

Enemigos son aquellos que se creen con el derecho de dictar la línea editorial de los medios de comunicación, confundiendo la crítica con la traición.

 

Y enemigos, también, quienes desde distintos sectores -líderes sociales, gremiales o incluso voces que deberían ser independientes- claudican sus criterios profesionales a cambio de favores, contratos o cercanía con el poder.

 

Lo que debemos atacar unidos como sociedad e institucionalidad no es a la denuncia y/o control ciudadano, sino a la corrupción; no es la crítica, sino el silencio cómplice; no es la verdad incómoda, sino la mentira conveniente.

 

Señor alcalde, gobernar no es rodearse de aplausos ni buscar culpables externos. Gobernar exige carácter para escuchar, criterio para reconocer errores y voluntad para corregirlos. Negar la realidad no la transforma; apenas la posterga.

 

Y mientras se siga confundiendo al mensajero con el enemigo, Santa Marta continuará atrapada en el mismo círculo vicioso que hoy la tiene estancada. Porque al final, como en la fábula, no importa cuántos insistan en lo contrario: siempre habrá alguien, dispuesto a decirlo en voz alta: el emperador va desnudo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comparte:

1 Comment

  • Elizabeth R. 15 Abr 2026

    No solo va desnudo, le faltan PANTALONES !!!

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otros artículos:

VOX_B-01

Todos los derechos reservados © 2025